jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Es el pan caro mejor que el barato?

Hemos hablado en este blog de ​​la guerra del pan, que ha llevado a la calle barras de pan a 20 céntimos. Muchos sospecharán que este pan es de una calidad inferior al que se vende por precios 5 o 10 veces más caros. ¿Es así?

Bueno, no he probado el pan de 20 céntimos pero no he oído decir a nadie que sea un buen pan. Está claro que este producto se vende debido a su precio, no a ninguna otra cualidad. En todo caso, hay algún truco para hacer pasar mejor este pan, como calentarlo o tostarlo antes de comerlo. 

Desafortunadamente, comprar pan caro tampoco es garantía de un producto de calidad. Sí, por menos de un euro es difícil encontrar una buena barra de pan. Pero podemos encontrar panes muy malos a precios escandalosos. Últimamente están proliferando boutiques de pan que son elitistas en cuanto a precio pero no siempre en cuanto a la calidad. Aquí tenéis una crítica feroz.

Algunas argucias utilizadas en estos sitios son:

  • Hacer pasar por artesano un pan que no lo es.
  • Ofrecer muchas variedades de pan (barra gallega, chapata, pan de aceitunas, de nueces...) creadas todas a partir de una masa mediocre que pasa más desapercibida gracias a los aditivos.
  • Ofrecer el pan caliente.

En el fondo, el problema es que muchos consumidores, o no saben distinguir el buen pan, o ya se conforman con el pan malo. Y eso acosa los panaderos artesanos que, por un lado tienen la competencia del pan barato y, por otra, la de panes que se hacen pasar por artesanos sin serlo.

Y en medio de todas estas batallas de harina se encuentran los consumidores, muchos de los cuales están algo desorientados. Próximamente daremos consejos para aprender a distinguir el buen pan.

martes, 12 de noviembre de 2013

Productos de proximidad. Razones a favor del kilómetro cero.

En el mundo actual, el transporte de mercancías es tan barato que incluso podemos encontrar fruta venida del otro lado del mundo a precios más bajos que la cultivada a pocos kilómetros.

Últimamente se está impulsando el consumo de productos de kilómetro cero, explicando las ventajas de comprar productos elaborados cerca del consumidor. Las principales ventajas serían:
  • Huella ecológica: Un mango que ha recorrido miles de kilómetros en avión está contribuyendo al cambio climático y malgastando unos recursos naturales que se podrían usar de forma más adecuada.
  • Alimentos frescos: Cuanto más cerca están los alimentos, suelen llegar más frescos. En algunos casos, la proximidad permite cosechar el fruto en un punto de maduración más avanzado, como ocurre con los plátanos de Canarias.
  • Apoyo a los productores locales: comprar productos cultivados cerca de casa ayuda a mantener el tejido productivo del país y también el equilibrio territorial y paisajístico.
  • Apoyo a un modelo de producción respetuoso con el medio ambiente y con los derechos de los animales: los agricultores locales están sometidos a una serie de leyes que encarecen los productos. En otros países, esto no ocurre. Por lo tanto, podemos encontrar en el mercado muchos productos que han sido cultivados de una forma que aquí está prohibida.

La próxima semana, para ser ecuánimes, hablaremos de los inconvenientes de los productos de proximidad.

jueves, 7 de noviembre de 2013

La guerra del pan

En los últimos años algunos grandes productores y distribuidores han reventado el precio de la barra de pan. Mientras muchas panaderías vendían la barra de pan a 60 céntimos, Mercadona comenzó a venderla a 40 céntimos. Otros supermercados, como Día o Lidl hicieron lo mismo.

En Valencia, un empresario llamado José Navarro fue un paso más allá y puso a la venta 50.000 barras de pan diarias a 20 céntimos. Podéis verlo en este reportaje, si os interesa:




Si no tenéis tantos minutos, os lo resumo. El reportaje gira en torno al enigma "como se puede vender el pan tan barato?" que no se acaba resolviendo del todo. Pero si que se apuntan algunos factores:

  • Economía de escala: está claro que el precio por barra puede ser más bajo si se hacen miles en vez de cientos o decenas.
  • Baja calidad de los ingredientes, procesos de fabricación acelerados: podemos sospechar que comprarán la harina más barata que encuentren, gastarán el mínimo en mano de obra, energía, etc.
  • Estrategia comercial: insinúa que hay un grupo de empresarios detrás de José Navarro. En una primera fase quieren barrer la competencia vendiendo a precio de coste y que, más tarde y sin competencia, ya subirán el precio para recuperar la inversión.

Y es cierto que muchos panaderos han tenido que cerrar debido a esta competencia feroz. Otros han visto que era inútil competir en precio y han decidido optar por hacer un pan de calidad o especializarse en otros productos.

martes, 5 de noviembre de 2013

Amanita muscaria: ¿una seta tóxica o alucinógena?

La semana pasada hablábamos de la amanita phalloides, la seta que más muertes causa en Europa. Hay otras setas peligrosas y una de las más famosas es la Amanita muscaria. Quizás también habréis oído decir que esta seta tiene efectos alucinógenos .


Ejemplar de amanita muscaria encontrado en los bosques del Montseny .


Y es cierto. La amanita muscaria se ha utilizado como alucinógeno y narcótico, debido a su contenido en isoxazoles. Entre 30 y 90 minutos después de su consumo aparecen confusión, alteraciones visuales, espasmos musculares y delirio. Luego el consumidor cae en un sueño profundo y, generalmente, olvida la experiencia .


Hay quien dice que el diseño de las casas de los pitufos se basa en la Amanita muscaria . ¿Casualidad? Imagen .



Pero cuidado, que la Amanita muscaria también contiene muscarina, una sustancia musquicida. La intoxicación por muscarina provoca un aumento de la salivación , sudor y lágrimas. También vómitos, diarrea y una ralentización del pulso.

Por lo tanto, si queréis tener visiones extrañas, vosotros mismos, pero yo, antes que comerme una amanita muscaria, preferiría ver una película de David Lynch.

jueves, 31 de octubre de 2013

El pan ya no es lo que era...

Hay entre nosotros algunos auténticos fans del pan. Personas que no pueden hacer ninguna comida sin acompañarlo con pan. Se comen un plato de legumbres y necesitan media barra. Comen paella o fideuá y también la acompañan con pan. A los más fanáticos no les entusiasma la pizza porque "donde esté un buen bocadillo ..."

Sabino, además de ser un experto en melones, también es un fanático del pan. Cada mañana se acerca a la panadería y compra dos barras. Vuelve caminando a casa, que está justo a cinco minutos, y cuando llega sólo le queda una barra y un mendrugo.

¿Dónde se ha visto comer sin pan? Incluso en las circunstancias más extremas los fanáticos del pan siguen fieles a sus costumbres. (min. 2:32)

Explica también que durante su niñez, si se le caía un trozo de pan al suelo, los mayores le hacían recogerlo, besarlo y comerlo. Esto era debido a motivos religiosos, ya que era considerado como el cuerpo de Cristo. De la misma manera, también le reñían si ponía el pan al revés en la mesa.

Hace cosa de cinco años, Sabino estaba profundamente decepcionado con el pan que hacían en su ciudad. Todas las panaderías se habían puesto de acuerdo para hacer un pan horrible, que además estaba crudo. Razonando, llegó a la conclusión de que el pan crudo beneficiaba a los panaderos por una doble vía: gastaban menos electricidad en el horno y vendían el pan más caro, ya que al estar menos hecho, tenía más agua y pesaba más.

En aquellos tiempos, en otras ciudades se había puesto de moda un pan que quizás no estaba crudo pero al cabo de dos horas de haberlo comprado tenía la consistencia de un chicle. Bueno, más que ponerse de moda, había invadido la mayoría de puntos de venta de pan.

Actualmente podemos encontrar en las ciudades de nuestro país diversas variedades de pan, artesanal o industrial. A veinte céntimos o más de cinco euros. Con pasas, nueces, queso, pipas y todo tipo de aditivos. Iremos hablando de estos panes en próximas entradas.

martes, 29 de octubre de 2013

Amanita phalloides: la seta mortal que cambió el destino de Europa.

Uno de los principales peligros de nuestros bosques son las setas. Cada año, en España hay unas 150 intoxicaciones graves debidas al consumo de setas venenosas. De éstas, un 4% acaban siendo letales.

Hay muchas setas venenosas, por lo que es aconsejable no consumir setas que hemos recogido nosotros mismos si no los conocemos bien. Pero hay una que es responsable de casi el 90% de las muertes por ingestión de setas en Europa: la amanita phalloides u oronja verde .

Amanita phalloides. De pequeña tiene la cabeza redonda; cuando crece, se abre como un paraguas.


Esta mortandad se debe a tres factores: su toxicidad, la semejanza a otras setas comestibles muy apreciados y la gran proliferación que presentan en bosques de clima templado .

Toxicidad :

La toxicidad de la amanita phalloides está causada por dos grandes tipos de compuestos:  faloidinas y amanitinas. Se calcula que media seta puede ser suficiente para matar a una persona. Si bien no se ha encontrado todavía ningún antídoto, una hospitalización a tiempo puede salvar la vida del intoxicado .


Setas parecidas:

Hay setas comestibles muy apreciadas, como las russulas o el agaricus silvicola, que se pueden confundir con la amanita phalloides. De hecho la amanita phalloides también tiene muy buen sabor, aunque, evidentemente, no vale la pena correr el riesgo de probarla.



Uno de estos hongos es un asesino temible . Los otros dos son inocentes . ¿Os veis capaces de identificar al asesino?


Víctimas colaterales:

En 1740, el archiduque Carlos de Austria murió después de comer un plato de setas, probablemente envenenado por amanita phalloides. Su sucesión desencadenó una guerra que involucró a las potencias europeas de la época.

Voltaire lo resumió con estas palabras:

Este plato de setas cambió el destino de Europa.

jueves, 24 de octubre de 2013

El trigo durante la postguerra española (o como comprar barato un pan que no existe).

La Guerra Civil Española dejó un país empobrecido y hambriento. Para evitar el hambre, el gobierno optó por intervenir el precio del trigo, obligando a todos los agricultores a vender toda su producción al Estado a un precio fijo.

El trabajo del labrador siempre ha sido duro. Aunque durante las épocas de hambre, estar cerca de los alimentos te puede salvar la vida.


Los agricultores respondieron de dos maneras: abandonando el cultivo del trigo por otros productos más rentables y ocultando parte de la producción de trigo, ya fuera por consumo propio (en el caso de los pequeños productores) o para el contrabando o estraperlo (en el caso de los terratenientes).

A este hecho se unieron dos factores más: las sequías y la exportación de productos agrícolas a Alemania  para pagar la ayuda de los nazis al bando franquista.

La política de fijación de precios sirvió para mantener bajo el precio del pan, sí. Pero era un pan que no existía. Más allá del pan provisto por el racionamiento (poco y de mala calidad), el único pan que se podía comprar era el del mercado negro o estraperlo y fácilmente costaba 6 u 8 veces el precio oficial.

En resumen, que la medida del gobierno franquista consiguió "pan para hoy y hambre para mañana".

No era la primera vez que regular el precio del pan por decreto salió mal. Ni tampoco sería el último.